Hay puestos en los que el uniforme es ropa de trabajo y hay puestos en los que el uniforme es el argumento de venta. Si tu equipo da la mano, entra en un despacho, enseña una vivienda o recibe a un cliente en un salón, la prenda está hablando antes que la persona.
Para esos puestos existe este polo.
En qué se nota realmente el gramaje alto
Un piqué de 240 g/m² frente a uno de 210 cambia cuatro cosas, y todas se perciben:
- El cuello se mantiene recto. Más cuerpo significa que las puntas no se levantan ni se retuercen. Es el detalle que más delata un uniforme gastado.
- No transparenta nada, en ningún color. Ni blanco sobre camiseta interior.
- La caída es estructurada. No se pega al cuerpo ni hace bolsas: cae recto desde el hombro.
- El tacto es claramente distinto. Y sí, los clientes lo notan, aunque no sepan ponerle nombre.
El pack de polos premium 240 g.
Para quién merece la diferencia
- Comerciales y equipo de visita. Es la inversión más rentable del catálogo: la persona que ve al cliente es la que tiene que ir mejor vestida.
- Dirección y encargados. Un equipo bien vestido con el jefe peor vestido no funciona, y al contrario tampoco: el premium para quien recibe, el estándar para quien produce, y nadie se ofende si está claro.
- Inmobiliarias y gestorías.
- Concesionarios y talleres oficiales en la zona de atención.
- Hoteles, recepción y maître.
- Clubes de golf, pádel y náutica. Este polo es el código de vestimenta de ese mundo.
- Ferias y congresos. Dos días de pie compitiendo por atención: el polo que mejor caiga gana.
- Regalo corporativo. Un polo premium bordado se regala; uno estándar, no tanto.
La estrategia de los dos niveles
Esto es lo que montamos con más frecuencia y lo que nos parece más sensato: premium 240 g para quien trata con el cliente, estándar 210 g para el resto, con el mismo logo bordado en el mismo sitio y los mismos colores.
Visualmente el equipo es uno. El coste, en cambio, se concentra donde da retorno. Es mucho mejor idea que subir a todo el mundo a premium y pedir dos por persona en lugar de cuatro. Comparativa de los tres polos en cómo elegir el polo de empresa.
El bordado en un piqué de 240
Este es el mejor soporte de bordado de todo el catálogo de polos. El tejido sujeta la puntada sin tensarse, lo que permite:
- Logos con más detalle, porque el tejido no se mueve.
- Letra más pequeña sin que empaste.
- Bordado tono sobre tono: el mismo color que la prenda, visible solo por el relieve. Es el acabado más elegante que hacemos y el que menos gente conoce. Negro sobre negro, en un polo premium, es otra liga.
Tallaje y cantidad
Talla habitual; el corte es clásico y no engorda. Al ser una prenda de imagen, aquí sí insistimos en pedir la hoja con nombre y talla: un polo premium que queda mal es peor que un estándar que queda bien.
Cantidad: dos o tres por persona es suficiente, porque este perfil no mancha como un taller. Y manda siempre una muestra a la persona más exigente del equipo antes del pedido grande.
Colores
Marino es el rey en este segmento, seguido de negro y gris oscuro. El blanco funciona muy bien aquí, porque a 240 g no transparenta y la imagen es impecable. Y si tu marca tiene un color propio, este es el polo en el que usarlo: con este cuerpo, el color se ve sólido y no apagado.
Si tu equipo vende con la cara, ven a ver y tocar la diferencia entre el 210 y el 240 antes de decidir. Es la clase de cosa que no se aprecia en una pantalla. Showroom en Torrent, calle Constitució 50, bajo.
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