¿Qué archivo necesito para bordar el logo de mi empresa?

Es la conversación que tenemos casi cada semana. Alguien quiere bordar el logo de su empresa, nos manda una captura de pantalla del logo sacada de su propia web, y hay que explicarle por qué con eso no podemos trabajar bien.

No es culpa suya. Nadie tiene por qué saber esto. Así que aquí va, explicado en cristiano.

El problema de las capturas de pantalla

Una imagen sacada de una web suele ser pequeña. Se ve perfecta en el navegador porque ahí ocupa dos centímetros, pero al ampliarla al tamaño real de un bordado o una impresión aparecen los bordes pixelados y los contornos borrosos.

Para bordar, además, hay un problema añadido: necesitamos ver con precisión dónde empieza y dónde acaba cada forma, porque cada línea se traduce en puntadas. Si el contorno está difuso, hay que interpretarlo, y lo que sale no es exactamente tu logo.

Qué nos sirve, de mejor a peor

Lo ideal: un archivo vectorial. Son los que terminan en .ai, .eps, .svg o .pdf vectorial. Estos archivos no están hechos de píxeles sino de formas matemáticas, así que se pueden ampliar a cualquier tamaño sin perder un ápice de calidad. Si en su día te diseñaron el logo, este archivo existe: pideselo a quien lo hizo.

Aceptable: imagen de alta resolución con fondo transparente. Un .png grande y con fondo transparente permite trabajar razonablemente bien en la mayoría de casos.

Complicado: JPG pequeño o captura de pantalla. Se puede intentar, pero implica redibujar el logo a mano, y eso es tiempo de trabajo adicional.

Qué hacer si no encuentras el archivo original

Pasa constantemente, sobre todo con negocios que llevan años abiertos y cambiaron de diseñador hace tiempo.

Sitios donde suele aparecer: el correo original del diseñador, la carpeta de la imprenta que os hizo las tarjetas, el archivo del rótulo del local, o la gestoría si en su momento se registró la marca.

Y si definitivamente no aparece, no pasa nada: lo redibujamos. Es un trabajo que hacemos con frecuencia y merece la pena hacerlo una vez, porque a partir de ahí tendrás el archivo bueno para siempre.

Cosas del logo que afectan al bordado

Hay detalles que en pantalla no importan y en hilo sí:

  • Textos muy pequeños. Una línea de texto diminuta bajo el logo puede ser ilegible bordada. A veces conviene quitarla o agrandarla.
  • Degradados. El bordado trabaja con colores planos de hilo. Un degradado hay que traducirlo a colores concretos.
  • Muchos colores. Cada color es un cambio de hilo. Un logo de doce colores es posible, pero encarece y complica.
  • Líneas muy finas. Por debajo de cierto grosor, la puntada no las reproduce bien.

Nada de esto es un no. Simplemente hay que adaptarlo, y eso lo hacemos nosotros antes de producir. Para entender cómo se comporta el hilo, puedes leer materiales utilizados en el bordado.

Y si el diseño es para DTF

La impresión DTF es mucho más flexible: admite degradados, fotografías y colores ilimitados. Pero la resolución sigue mandando. Un archivo pequeño ampliado se ve pixelado impreso igual que se vería en pantalla.

La regla simple: mándanos el archivo más grande que tengas, no el más cómodo de enviar por WhatsApp. Si quieres saber cuándo conviene cada técnica, lo comparamos en DTF frente a serigrafía tradicional.

Antes de producir, verás cómo queda

Nunca bordamos ni imprimimos nada sin enseñarte antes cómo va a quedar. Te pasamos una propuesta con el tamaño, la ubicación y los colores, y si algo no encaja se ajusta antes de tocar una máquina. Sobre las medidas que funcionan en cada prenda, aquí va nuestra guía de tamaños.

Mándanos tu logo con lo que tengas por WhatsApp al 747 412 473 o a info@laflamaestudi.com y te decimos sin rodeos si sirve o si hay que trabajarlo.

Puedes ver el resultado en prendas como nuestras sudaderas, camisetas y gorras bordadas.

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