Cada año, sobre estas fechas, empieza a llegar el mismo mensaje: «¿vais a hacer algo para el Black Friday?».
La respuesta corta es no. La larga es este artículo, porque creemos que merece una explicación y no un silencio.
Qué hay dentro del precio de una prenda personalizada
Cuando compras una camiseta bordada en un taller pequeño, no estás pagando una camiseta. Estás pagando:
- La prenda en sí, comprada a un proveedor que también tiene que cobrar lo suyo.
- El tiempo de digitalizar tu diseño: convertir un logo en puntadas o preparar un archivo para imprimir bien no es subir un JPG a una máquina.
- Las pruebas. Casi nunca sale a la primera. Se prueba en un retal, se corrige la densidad, se vuelve a probar.
- El bordado o la impresión, que va prenda a prenda y no se acelera dándole a un botón.
- El repaso final, el planchado, el empaquetado y el envío.
- Y una persona detrás que cotiza, que paga autónomos cada mes y que quiere seguir aquí dentro de cinco años.
Ese precio ya está ajustado. No hay un 40% escondido esperando a noviembre.
El truco del descuento que no es descuento
Lo has visto mil veces: un producto que en octubre vale 60 €, el 1 de noviembre pasa a 95 € y el día 27 aparece «rebajado» a 59 €. Técnicamente es una rebaja. En la práctica es subir el precio para poder bajarlo.
Para hacer eso hay que tener margen de sobra, y ese margen sale de algún sitio: tejido más flojo, tiradas enormes en fábricas donde nadie mira quién cose, o el mismo diseño genérico repetido cien mil veces. Nosotros no jugamos a eso, básicamente porque no podemos y porque tampoco querríamos.
Rebajar el trabajo es rebajar a quien lo hace
Aquí no hay una fábrica. Hay una persona, una máquina de bordar y un taller en Torrent. Si un día bordamos veinte sudaderas a mitad de precio, no es que ganemos menos: es que ese día trabajamos gratis para poder decir que hacemos Black Friday.
Y hay algo peor. Si tú compraste en septiembre a precio normal y en noviembre ves lo mismo un 50% más barato, lo que aprendes es a no comprarnos nunca fuera de noviembre. Nos estaríamos castigando a los clientes de todo el año para premiar a los de una semana.
Lo que sí hacemos
- El mismo precio los 365 días. Si te gusta algo en marzo, cómpralo en marzo. No vas a arrepentirte en noviembre.
- Un 10% en tu primera compra al suscribirte a la newsletter. Es para que pruebes, no para que esperes.
- Precio por volumen de verdad. En los packs para grupos el precio por prenda baja según las unidades, porque ahí sí baja nuestro coste real. Eso no es marketing, es aritmética.
- Prendas que duran. Un bordado bien hecho aguanta cien lavados. Lo explicamos en ropa bordada después de 100 lavados. Comprar una vez algo que dura sale más barato que comprar tres veces algo rebajado.
Y si quieres gastar menos, te lo decimos
Esto es lo que de verdad nos diferencia: si vienes con un presupuesto ajustado, te vamos a decir cómo bajarlo. Un gramaje más ligero, un bordado a un color en vez de cuatro, DTF en lugar de bordado si el diseño lo permite, o el pack económico de 155 g si son camisetas para una despedida que se van a poner un día.
Eso es rebajar el precio sin rebajar el trabajo. Lo otro es teatro.
Si te encaja esta manera de trabajar, pásate por el taller en Torrent (Constitució 50, bajo) o escríbenos. Mismo precio en noviembre que hoy.
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