«Lo quiero bordado porque dura más». Lo oímos cada semana y casi siempre es verdad, pero no siempre. Hay casos en los que bordar es tirar el dinero y casos en los que imprimir es garantizar una reclamación en seis meses.
Como somos los que luego tenemos que responder si algo se despega, te lo contamos sin vender humo.
Qué es cada cosa, en una línea
Bordado: hilo cosido a la prenda con una máquina, puntada a puntada. Es parte del tejido.
DTF: el diseño se imprime en un film y se transfiere a la prenda con calor y presión. Queda una capa fina y flexible pegada encima del tejido.
Durabilidad real, por escenario
Lavado doméstico a 30-40º
Empate. Un DTF bien hecho aguanta perfectamente decenas de lavados sin cuartearse. El bordado también. Aquí decide el diseño y el presupuesto, no la durabilidad.
Lavado a 60º con secadora, varias veces por semana
Gana el bordado, y con claridad. Es el escenario de hostelería, clínicas, residencias y talleres. El calor repetido y el secado agresivo son lo que acaba levantando los bordes de una impresión. El hilo cosido no tiene bordes que levantar.
Lavado industrial con productos químicos
Bordado, sin discusión. Si el uniforme lo lava una empresa externa, ni te plantees imprimir.
Roce constante: mochilas, cinturones, andamios
Bordado. Una impresión sometida a abrasión continua se desgasta antes.
Tejido técnico y softshell
Bordado. Los tejidos técnicos, cortavientos y softshells no se comportan como el algodón con una transferencia de calor. Ahí bordamos siempre.
Camisetas técnicas de deporte
Aquí se invierte: gana la impresión. Un bordado en una camiseta técnica fina hace peso, raspa en la piel sudada y puede tirar del tejido elástico. En deporte, DTF o sublimación.
Cuándo el bordado no tiene sentido
- Diseños grandes. Bordar una espalda entera es carísimo y pesa. Eso es DTF.
- Muchos colores o degradados. En bordado cada color es un cambio de hilo; en DTF el precio no sube por colores. Una foto o un degradado no se bordan, se imprimen.
- Letra muy pequeña. Por debajo de unos 5 mm de altura, el hilo empasta y se pierde la legibilidad. Un teléfono o una web diminutos van impresos.
- Prendas de un solo uso. Camisetas de despedida, de una feria o de una jornada: imprime y ahorra.
Lo que hacemos nosotros en la mayoría de pedidos de empresa
Combinar. Logo bordado en el pecho + información grande impresa en la espalda. El bordado da la calidad que se ve de cerca, el DTF da el tamaño y el color que se ve de lejos, y el precio queda en un punto razonable.
El factor coste
El bordado tiene un coste inicial de digitalización del logo que se paga una vez y ya queda guardado para siempre: el año que viene, cuando pidas diez polos más, ese paso ya está hecho. El DTF no tiene ese coste de entrada, pero el precio por prenda no baja tanto con el volumen ni con el tiempo.
Traducido: si vas a repetir el pedido año tras año, el bordado se amortiza. Si es algo puntual, imprime.
Cómo alargar la vida de cualquiera de las dos
- Lava del revés. Es el consejo que más diferencia marca y el que menos se sigue.
- Baja la temperatura siempre que puedas.
- No planches nunca encima del bordado ni del DTF.
- Cuidado con el suavizante en exceso: apelmaza el hilo.
El detalle completo, en ropa bordada después de 100 lavados. Y la comparativa técnica de impresión, en DTF frente a serigrafía.
Cuéntanos qué prenda, qué logo y cómo se va a lavar y te decimos qué técnica toca — aunque sea la más barata de las dos. 10% en tu primera compra al suscribirte.
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